La Roses de la Guerra Civil Española

Nos situamos en 1936, durante la Guerra Civil Española. Parecía que Roses, con unos 3000 habitantes en aquella época, se salvaba de los ataques hasta que llegó el gran buque Canarias. Tras engañar a la población con banderas republicanas y comunistas, una vez que la gente se relajó, alzaron la bandera preconstitucional e iniciaron un bombardeo que destrozó toda la primera línea costera. A parte de intentar anular toda comunicación con Francia, se dice que la idea del ataque fue para que la frontera de Barcelona se quedara con menos tropas al acudir a la Costa.

Gran Crucero Canarias

En 1937, cuando se vio que la guerra iba a ser larga, se decidió construir cinco refugios públicos por tosa la ciudad. Actualmente solo se conserva uno y se puede realizar una visita guiada los viernes a las 19, previa reserva en la Oficina de Turismo de Roses. Hay dos entradas: una en la Plaza de la Pau y otra en la calle contigua. El refugio fue descubierto cuando se hacían obras de remodelación de la plaza.

Entrada al refugio desde la plaza de la Pau

La construcción del búnquer se pagó mediante los impuestos del pan (por cada kg se destinaba 1 céntimo a su construcción). No se escatimó en la calidad de los materiales, ya que la vida les iba en ello. Si encima del refugio había una casa, ésta tenía entrada directa. El túnel son tres pasillos, mide cien metros de largo por dos metros de alto, por un metro de ancho. Para evitar que las bombas lo destruyeran, había dos metros de tierra por encima, hecho que amortiguaba la vibración y la destrucción de la caída. El techo es de arco estilo catalán, considerado de los más resistentes.

Parte de uno de los tres pasillos

El refugio, a pesar de tener luz eléctrica, me pareció un lugar totalmente lúgubre, húmedo y muy estrecho (apenas cabíamos dos personas).
Si durante el bombardeo querías estar sentado, tenias que bajar con una silla, ya que no había bancos. Ponerse en situación y tratar de revivir aquellos momentos me resultó muy tenso y totalmente claustrofóbico. Por suerte, Roses solo sufrió cinco bombardeos durante la guerra.

Como se puede ver en la foto, el lugar es completamente húmedo

El precio de la entrada es de 6€, y os recomiendo 100% ir a Roses y conocer un poco de la ciudad.

Una vez más, gracias a la oficina de turismo de Roses, por ayudarme con estos dos últimos posts. Dejo aquí su enlace.

Detalles de una escultura en la plaza de la Pau en la que están escritas palabras sobre la guerra como son huida, oscuridad, angustia, separación, hambre...

La Roses de la época de Napoleón

Siempre me ha gustado aprender historia pero nunca he conseguido estudiarme todos los hechos de memoria (será que soy de ciencias...jeje). Por eso, cuando visito los lugares me encanta conocer sus vivencias y detalles curiosos. Es cómo ir aprendiendo pequeños capítulos de la historia en diferentes versiones.
Y la mejor manera de conocer los detalles muchas veces es realizando las visitas guiadas a los lugares históricos.

Castillo Trinitat

En Roses (Costa Brava) la oficina de turismo organiza visitas guiadas en las que a parte de ver los lugares y situarse en su contexto, se pueden conocer detalles curiosos de la época.
Esto es lo que pasa en la visita nocturna al Castillo de la Trinitat. Junto a Thomas Cochrane sabremos por que fue un lugar estratégico y la razón de su destrucción.

Lord Cochrane

Lord Cochrane fue un político y capitán naval británico que desembarcó en Roses para luchar contra los franceses comandados por Napoleón y por lo tanto ayudar a los españoles. Cuando los francos estaban entrando por Roses y los superaban en número, el capitán fue el último en abandonar el castillo, pero antes, junto a su artificiero, intentó hacer volar la construcción para que nadie se apoderara de él. Durante la visita, se ven todas las partes del castillo, destinado exclusivamente a uso militar. Su estructura es curiosa, ya que la planta tiene forma de estrella. Dividida en tres niveles en forma de anfiteatro, las vistas son impresionantes: se ve toda la bahía.

Mapa zona del castillo

Se construyó a mediados del siglo XVI para poder defender la zona del temible pirata Barba Roja. Desde entonces se fue remodelando. Hay diferencias entre el espacio destinado al descanso de los altos mandos y el de los soldados (incluso en las letrinas!). Estos últimos dormían en el sótano, mediante el sistema de cama caliente (por turnos).

Horno de las cocinas

Por cierto, sabéis a que llamaban los ingleses Miss Taylor?? En la visita se puede descubrir.
La visita es los sábados a las 22h, y tiene un precio de 10€. El único inconveniente es que las visitas son simultaneas francés/español y se pueden hacer un poco pesadas.

Antiguas bombas, podían llegar a una distancia de 2000 metros

Mas información aquí, en la Oficina de Turismo de Roses.

Peralada y su castillo

Peralada es un precioso pueblo medieval de la provincia de Gerona cuyos orígenes ya datan de los iberos. Sus calles adoquinadas invitan a perderse.

Plaza y ayuntamiento de Peralada

El pueblo es muy conocido por su castillo, dónde también hay un famoso casino. Allí se realizan conciertos y grandes eventos. Pero es que la estampa no puede ser más perfecta; envuelto por un parque de 7'7 hectáreas, hay dos edificios importantes: el castillo, de propiedad privada y que no se puede visitar, y el antiguo convento de las monjas carmelitas del siglo  XIV que posteriormente fue pasado a la propiedad de los condes de Peralada.

Castillo de Peralada

En 1923 el señor Miguel Mateu, importante empresario y político falangista compró todo el conjunto. Su familia, actual propietaria, ha ofrecido la parte del convento como museo dónde se pueden visitar la parte del claustro u la iglesia (ambos de estilo gótico), la biblioteca, que cuenta con más de 80.000 ejemplares y una importante colección de 5.000 Quijotes de todo el mundo. Hay uno con ilustraciones de Dalí, otro escrito en japonés... Increíbles.

Biblioteca particular llena de antiguos ejemplares
Quijote samurai

Por último, también se exponen colecciones de vidrio antiguo y cerámica, y se pueden visitar las bodegas, dónde hay una exposición importante de botas añejas y antiguos objetos que se utilizaban para la fabricación de vino. Es interesante visitarlo. El precio de la entrada es de 6€ y las visitas son guiadas.

Detalle de la colección de vidrios que se usaban de regalo a los recién casados

En el casco antiguo del municipio, dentro de la oficina de turismo se puede visitar el Claustro de San Domenec, la única parte que queda en pie del monasterio. Fue fundado en el siglo XI por la comunidad de agustinos. Se trata de una construcción rectangular con doce columnas cuyos capiteles tienen diferentes elementos representados.

Claustro antiguo

Como curiosidad, por todo el pueblo hay gigantes nidos de cigüeñas muy bonitos de ver. Además se puede admirar el vuelo de estas aves que es muy señorial. Desde 1995 hay una colonia de estas aves zancudas blancas protegida. Actualmente se cuentan 32 nidos y este año llevan nacidas un total de 66 crías.
Nidos de cigüeñas

Paseando por Roses

Como ya dije, un buen punto de partida para poder visitar a consciencia la Costa Brava es Roses.

Espectacular faro que nos encontramos paseando por la playa de Roses

En la propia ciudad hay una larga playa de arena y más hacia delante encontramos dos fantásticas playas como son la de Canyelles y la de la Almadrava. El problema es que al estar céntricas en verano hay que ir pronto con tal de poder plantar la toalla.
Como buena ciudad marítima, Roses tiene un agradable paseo marítimo y dos puertos, ideales para visitar al atardecer.
El centro está lleno de restaurantes y tiendas. Una pizzería que está muy bien de precio y que e encanta es  Marechiaro. Aunque realmente no hay ningún sitio donde haya comido mal.

Es interesante visitar los restos de la Ciudadela de Roses. De origen griego, era la muralla que protegía la antigua ciudad. Las actuales murallas, pero, fueron construidas en 1543 por Carlos I con el fin de proteger  la urbe de ataques piratas y de los franceses.

Restos de una iglesia en la Ciudadela

A pesar de no estar muy bien conservada, es una visita interesante ya que hay restos arqueológicos desde la época griega hasta el 1652 que durante la Guerra de los Segadores no fue totalmente destruida y se empezó a construir la ciudad donde esta situada actualmente. La Ciudadela desde 1993 está catalogada como Bien Cultural y de Interés Nacional. El precio de la entrada es de 5€.

Anclas antiguas y restos de un almacén de armamento

Arriba de una colina se puede ver el castillo de la Trinidad. Es un castillo pequeño pero de forma peculiar ya que la planta consta de cinco puntas desiguales. También fue construido por Carlos I en 1544 con el objetivo puramente defensivo. Ideal para ver la puesta de sol.

Castillo de la Trinidad

Por último, en Roses hay un interesante recorrido megalítico en las montañas cercanas. Subiendo por la carretera de Montjoi hay un paro en el camino antes de llegar a la primera cala. Está señalizado. El más destacado es el Dolmen de la Creu d'en Cobertella por sus grandes dimensiones; de hecho, es uno de los monumentos prehistóricos más grandes de Cataluña.

Dolmen de la Creu d'en Cobertella

Calas de Roses

Ahora que por fin es verano, lo que más apetece es escaparse los fines de semana o los días de fiesta a la playa. Desconexión, sol, calor, buena lectura y pasear al atardecer con la brisa marina son para mi el plan perfecto.

Playa de Roses con la ciudad al fondo

Y, si puede ser en la Costa Brava, mejor. Esta región de 214 km catalana va de Blanes a Portbou, limitando con Francia. Todo pertenece a la provincia de Gerona y se caracteriza por sus playas y calas entre rocas escarpadas y la calidad de sus aguas, todas cristalinas.
La zona que más conozco y a la que más voy es Roses. Una genial localidad en la que se mezclan un gran patrimonio histórico y una zona moderna llena de tiendas. Está al sur del Cabo de Creus, un parque natural lleno de calas vírgenes. Son salvajes, son preciosas y accesibles en coche, aunque hay que andar un poco para llegar a la orilla.

Mapa de las diferentes calas y playas cercanas a la localidad de Roses

- Cala Murtra. Saliendo de Roses es la primera que nos encontramos. Pequeña y nudista.

Cala Murtra

- Cala Rustella. Es mi favorita. De la zona de aparcamiento a la cala hay un pequeño camino de unos diez minutos (la subida siempre se me hace eterna). Es amplia y quizá por el acceso, nunca se llena mucho de gente. La arena es de piedras y la zona es ideal para hacer snorkel.

Cala Rustella

- Cala Montjoi. Hace unos años se hizo muy conocida porque aquí estaba el famoso restaurante de Ferrán Adrià, El Bulli. La playa tiene un hotel y un centro de buceo. Es amplia y de arena/gravilla.

Cala Montjoi

- Cala la Pelosa. Pequeña y de piedras, tiene un chiringuito donde cualquier cosa que te pidas está riquísimo
- Cala Joncols. Es la más virgen y amplia de todas. El problema es que hay que ir por un camino de tierra durante unos 45 minutos. Allí hay restaurantes.

Cala Joncols