Descubriendo la Barcelona Gótica con Past View

Siempre que visito las ciudades me gusta conocer su historia; saber que ha pasado, quién vivió allí... Imaginar la construcción de los edificios, sus dificultades...
Gracias a Past View podemos transportarnos a esas épocas y ver con nuestros propios ojos como era la vida en el pasado.
¿Cómo? Mediante unas smartglasses con visión traslúcida en las que gracias a la realidad virtual se puede conocer a los personajes de la época y ver la vida diaria.


En la plaza Sant Jaume colocados en una situación estratégica para tener una buena perspectiva

La visita empieza en el Palau Dalmases, un precioso palacio gótico del siglo XVII. Allí conoceremos a Pau Ignasi de Dalmases i Ros, hijo de un rico comerciante quién compró el terreno y construyó esta residencia en 1690.
La visión es de 360º y los escenarios están hechos con todo lujo de detalles.
No os podéis ir del palacio sin fijaros en la impresionante escalinata del patio con un friso detallando la historia mitológica del rapto de Europa y Neptuno.

Escalinata en el interior del patio del Palau Dalmases

A partir de allí empieza un recorrido de una hora y media por el barrio gótico de Barcelona, pasando por escenarios tan conocidos como la plaza Sant Jaume, la Catedral, o la antigua muralla romana, así como la iglesia de Santa María del Mar.
Gracias a que las gafas son traslúcidas, mientras ves el escenario antiguo también ves el actual, por lo que se puede hacer una comparación instantánea.

Plaza del Rey en la actualidad y vista desde las smartglasses

¿Sabíais que donde está el ayuntamiento de Barcelona antes era una iglesia? O que el hecho de que haya trece ocas custodiando el claustro de la Catedral es debido a que simboliza la edad con la que murió Santa Eulalia (una de las patronas de Barcelona) y el número de martirios que sufrió?
Pues todos estos datos curiosos se descubren a lo largo de la ruta.

Vistas de la plaza Sant Jaume, con los edificios y en medio la calle de la Ciudad, que se sigue conservando

La visita es apta para todo el mundo, tanto para nuevos visitantes de la ciudad condal donde se podrán introducir en la historia, como para los propios residentes. Muchas veces pasamos por los lugares sin fijarnos en todo lo que nos pueden contar, por el simple hecho de que hemos pasado mil veces y lo tenemos "muy visto".
Por esta razón es muy recomendable confiar en esta empresa que tiene un enorme éxito en Sevilla, Éfeso y Atenas.

La estampa es también curiosa, cada uno mirando hacia un lado, ya que la visión es de 360º

Además, introducir las nuevas tecnologías de realidad virtual en el turismo es muy buena idea y se cumple el dicho de "ver para creer".
El precio de la visita son 22€. Dejo el enlace aquí.
La empresa no descarta poder realizar en un futuro más visitas como por ejemplo la Barcelona modernista. Os imagináis ver la Pedrera durante su construcción? yo me muero de ganas por verlo!

Trekking y cataratas en Sapa

La zona montañosa de Sapa cuenta con numerosos senderos que te llevan a saltos gigantes de agua. Hay tres importantes. Uno de ellos es el Love Waterfall. Tras un kilómetro andando por un boscoso sendero, nos encontramos con estas espectaculares cataratas. Son llamadas así (cataratas del amor) porque cuentan que cuando Vietnam estaba colonizado por los franceses, un joven galo se enamoró de una H'mong. A pesar de su incondicional amor, ambas familias les prohibieron estar juntos, así que se suicidaron en señal de protesta tirándose por la catarata.

Love Waterfall

Actualmente es un lugar romántico donde muchas parejas se piden matrimonio. El precio de entrada al parque natural es de 70.000 Dongs (3€), y por el mismo sendero se puede subir a la cima del Fansipan (la más alta de la región).

Vistas del Valle

Desde la carretera se puede ver otra impresionante cascada. Se trata de la Silver Waterfall (cataratas de plata). Cuando el sol refleja sus rayos en el agua, el color del agua se vuelve brillante, plateado. Se puede subir hasta arriba para ver la caída del agua. Es un paseíto lleno de escaleras y se atraviesa un precioso puente, que cruza la catarata de lado a lado. El precio de entrada es de 20.000 Dongs (0'90€).

Silver Waterfalls, con su puente que ayuda a hacerse una idea de las dimensiones

Desde este punto empezamos nuestro trekking de dos días entre arrozales y tierras de H'Mongs. Hicimos un total de 25km, llenos de paisajes que cortan la respiración, pero también con barro resbaladizo y con muchas subidas y bajadas de las montañas donde en mayo se planta el arroz y posteriormente es recogido en septiembre. Durante la caminata hacia el valle de Shin Chai no hay ni un segundo en el que no puedas dejar de mirar el paisaje: ríos, arrozales, maíz e incluso marihuana usada para hacer los tejidos, hacen de la zona un lugar especial.

Vistas de los campos y de los diferentes cereales plantados

Andando por ese valle en el que no nos encontramos a ni un turista, llegamos a la aldea de Cat Cat, donde dormimos en una casa particular de vietnamitas de la etnia de los H'mong negros. A pesar de las grandes diferencias culturales y de que las condiciones de vida son diferentes, nos trataron con muchísimo cariño. Cenamos comida casera con ellos, nos dejaron sus zapatillas de estar por casa (y por los establos, así que imaginad como olían).


Entrada de nuestra casa por una noche

Las comodidades evidentemente no fueron a lo que estamos acostumbrados; dormimos en el suelo, al lado de los cerdos y todo estaba realmente muy sucio. Eso si: el desayuno a base de crepes y plátanos, riquísimo.

Super cena casera a base de platos tradicionales

Es una experiencia que recomiendo vivir si no se es muy escrupuloso.
De hecho, dormir en estos homestays es algo muy típico en el trekking por los valles y aldeas, ya que no hay hoteles alrededor.

El segundo día de trekking lo hicimos por las aldeas de Lin Ho, Lao Chai y Va Tan. Todas ellas habitadas por H'mong negros, cuya vida dedican a cultivar los campos y cuidar del ganado que posteriormente consumen.

Aldeas de la etnia minoritaria de los H'mong. Las casas son muy sencillas y todo negro.

Entre Cat Cat y Lin Ho hay unas cataratas (Fairy Waterfalls) rodeadas de molinos de agua ya sin uso, construidos por los franceses. Esta zona es muchísimo más turística y a lo largo del sendero íbamos una gran fila de turistas.
En el camino nos encontramos con una mujer H'mong que nos pidió acompañarnos en nuestra ruta. Inocentemente le respondimos que si. Al final del trekking te hacen comprarles productos artesanales a precio de oro, así que andad con ojo.

Cataratas con los molinos de fondo


Curiosidad!
Por muy pequeñas que sean las aldeas, todas tienen colegio y cerca siempre hay un consultorio médico o hospital. Lo triste es que todo es de pago, por lo que no todo el mundo se lo puede permitir. (Y eso que Vietnam es un país comunista...).

Colegio que nos encontramos en una aldea. No había ningún niño en clase

Por último, a pesar de que estas rutas pueden hacerse por libre, recomiendo contratar un guía. Se puede hacer una vez llegados a Vietnam o a Sapa con una agencia local o traerlo reservado desde casa. Este fue nuestro caso. Lo hicimos a través de Rutas Vietnam y la verdad es que fue bastante completo.

Mapa de la región de Sapa

Descubriendo Sapa

Desde que los franceses hicieron allí en 1922 una estación de montaña, Sapa se ha convertido en el punto neurálgico del turismo en el norte del país.
Rodeado por verdes montañas y arrozales, las vistas son realmente increíbles. La mayor parte del día las montañas están cubiertas de una densa neblina que le dan un aire misterioso. Los habitantes de la región pertenecen a las minorías étnicas del país como los H'mong negros, los H'mong rojos, los Dzao... los cuales se distinguen por su manera de vestir. A pesar del turismo, ellos han decidido mantener sus costumbres y tradiciones.

Desde cualquier punto las vistas son increíbles

Una buena manera de adentrarse para conocer su cultura es ir al mercado de Coc Ly. Se realiza todos los martes de siete de la mañana hasta primera hora de la tarde. Es de los más importantes de la zona y se vende desde ropa hasta animales. También hay "restaurantes" e incluso una peluquería.

Vestidos tradicionales de los H'Mong. Los H'Mong negros (tal y como indica su nombre) viste de color negro. Su ropaje y telas las tiñen con la planta del índigo azul, dejado ese color tan especial.
Cualquier lugar es bueno para montar una peluquería de campaña

A pesar de todo, para mi la visita fue un poco decepcionante: la mitad del mercado está dedicado al turismo, por lo que se pierde totalmente la esencia de cómo debía ser el mercado hace unos años.
Al lado está el río Chay. Hacer un paseo en lancha por éste es muy bonito ya que está lleno de cuevas y cascadas. Cuidado con los rápidos! Nosotros nos quedamos atascados en uno y acabamos empapados.

Estos barquitos son los que recorren el río. El paisaje es precioso.

Por la zona se pueden visitar pequeños poblados como la aldea de Trung Do y la de Bao Nhai.
Para llegar a esta zona desde Hanói, lo mejor es coger un tren nocturno con la compañía Sapaly . Me esperaba lo peor, pero es muy cómodo y confortable. Si que es verdad que hay bastante traqueteo, pero al final te acostumbras. Además no pierdes el tiempo ya que vas durmiendo. El viaje dura unas ocho horas.
La estación está en Lao Cai, a 60 km de Sapa. A medio camino se puede parar en la frontera con China, donde se puede ver el contraste con los edificios.

Frontera con China. Se ven rascacielos y gran cantidad de centros comerciales

La ciudad de Sapa es colorida y llena de cuestas. En el centro hay una gran plaza donde los vietnamitas juegan a vóleibol. También hay una preciosa iglesia cristiana hecha de piedra y una infinidad de tiendas de imitación a muy buen precio. Vale mucho la pena callejear y perderse por allí.

Espectacular iglesia de Sapa

Una vez más, la oferta gastronómica y hotelera es inmensa. Nosotros nos alojamos en el hotel H'Mong Sapa (34€ la habitación doble).

Habitación del hotel. Como se ve a través de las ventanas, las vistas son para no dejar de mirar

Está totalmente céntrico, las habitaciones son más que correctas, y las vistas espectaculares: dan a la cordillera de Hoang Lien. El desayuno es a base de un menú a escoger entre varios.
Importante saber que la climatología en esta zona es totalmente variable. Se pueden vivir las cuatro estaciones del año en unas horas; caen cuatro gotas y de repente, cuando la niebla no te deja ver más de diez metros, aparece un sol espectacular y todo se despeja. Así que tanto el chubasquero como las botas de montaña son imprescindibles!

Hoteles y Restaurantes en Hanoi

La oferta turística y de restauración en Hanói es inmensa, por lo que se puede encontrar cualquier cosa y a cualquier precio. Aunque debo confesar que comparado con las ciudades europeas, los precios son totalmente asequibles.
Durante la estancia en Hanói probamos tres hoteles diferentes, cada uno de una categoría y que son recomendables, por su situación totalmente céntrica.
Sencillo y cómodo. La atención es muy buena. Tiene un minúsculo comedor donde sirven los desayunos. No hay ascensor, por lo que las maletas o mochilas hay que subirlas a pie. También ofrece tours hacia destinos turísticos. La habitación doble son 20€ la noche. 

La habitación que nos tocó era interior, por lo que no había luz natural. Las camas eran cómodas y el baño aceptable. Todo muy limpio

  • Hotel Viet Luminous
La habitación es cómoda y el baño tiene una pedazo de bañera que os encantará. Limpio y confortable. Dispone de ascensor
El desayuno, de estilo continental y también típico, esta muy bueno. La habitación doble son 29€ la noche.
Llegamos al hotel a las 6 de la madrugada y nos encontramos al personal durmiendo estirados entre tres sillas... Nos mostró cómo es la vida en Hanói, donde la gente muchas veces duerme en sus negocios.

El baño está separado de las camas por un cristal (se puede bajar una cortinita). Poco insonorizado.

En pleno centro de la ciudad, este hotel es un oasis de paz. Camas muy cómodas y servicio excelente. El desayuno increíble. La habitación doble son 38€ la noche.

Las habitaciones son amplias y cómodas

Hanói fue la ciudad donde mejor comimos en todo el viaje. Descubrimos en la zona norte del lago Hoan Kiem un edificio lleno de restaurantes de todo tipo. Bien de precio y donde se disfruta comiendo. Dejo tres de esa zona que me encantaron:
Ofrece comida típica vietnamita con unas espectaculares vistas al lago.
La gastronomía típica se basa como plato principal el arroz, seguido de carne (pollo, ternera, cerdo, gato...) o pescado con verduras salteadas,especias como lima y cilantro entre otras y salsas de pescado, soja y hoisin dándole un sabor y olor característico. Y por último, los springrolls o rollitos de primavera que nunca faltan en la mesa.

El plato de la izquierda es pollo con verduras y al lado tenemos calamares con verduras y cerdo laqueado. Todo riquísimo!
  • Restaurante Avalon BBQ garden
Su plato estrella son las carnes y el pescado cocinados a la parrilla en la propia mesa. Todo lleva especias vietnamitas y verduras cocinadas también a la plancha. Está riquísimo todo!!

No os preocupéis por el olor, cada mesa tiene un extractor encima de la plancha para que el humo suba y de esta manera la ropa no coge olor.
La comida vietnamita está muy buena, pero la variedad es escasa. Por eso, tras una semana en el país necesitaba comer algo diferente, y solo con pensar en pizza se me hacía la boca agua.
Este restaurante, con pizzas a 69.000 Dongs (no llega a 3€) está riquísimo! Que panzón de comer y que bien me sentó. El trato es excelente y tienen una gran variedad en el menú.

Folleto para que veais el buen aspecto de las pizzas


El templo de la Literatura y el museo de la Guerra

El templo de la Literatura es una de las visitas más importantes de la ciudad de Hanoi. Fue construido en 1070 por el emperador Ly Thanh Tong, dedicándolo a Confucio.
El recinto, rodeado por un muro, es un oasis de paz que contrasta con la ciudad. Las edificaciones son de arquitectura tradicional vietnamita con edificios históricos de las dinastías Ly y Tran, donde se honran a diversos eruditos y talentos de la literatura vietnamita.

Uno de los templos, de arquitectura tradicional

En 1076 se estableció como primera universidad del país, pero solo los hijos de los aristócratas o de la alta esfera podían acceder.
No fue hasta 1442 que el acceso fue libre e igualitario. Se estudiaban los principios del confucionismo junto con literatura y poesía. A todo aquel que se graduaba, se escribía su nombre en una placa encima de una tortuga, símbolo de sabiduría.

Placas con los nombres de los graduados

En el templo hay cinco patios con jardines y estanques decorados con la flor de loto. Su diseño está inspirado en el lugar de nacimiento de Confucio.
La entrada principal al templo está reservada exclusivamente al rey, y siempre permanece cerrada. El resto lo hace por los laterales.
El precio de la entrada es de 30.000 Dongs.

Pasillo de entrada al templo, custodiado por las grullas

Dicho todo esto, ¿ quién era Confucio? Fue un importante pensador chino que vivió entre el 551 y el 479 a.C. Se convirtió en un gran filosofo sobre la moralidad y la religión, renovando los valores de la sociedad china de la época. Se le considera una de las figuras más influyentes de la historia. Sus doctrinas eran las de vivir con moral de respeto, honestidad, bondad, educación y priorizando la familia. Llegó a influenciar a los emperadores y ministros, cambiando el caos por la fé.
Por esta razón es una figura importante en la cultura asiática, con los tres grandes fundamentos: bondad, ciencia y valentía.

Ofrendas a Confucio


Avanzando un poco en la historia, vemos que Vietnam es un país que ha sufrido muchas guerras: con China, con los franceses, una guerra civil en la que Estados Unidos y Rusia se metieron por medio y murieron más de 3 millones de vietnamitas...
Por eso no es de extrañar que en todos lados encontremos museos y escenarios bélicos. En Hanói nos encontramos con el Museo de Historia Militar de Vietnam. Se exponen tanques y objetos de todas las épocas que se han utilizado para los conflictos armados. También hay aviones de la Guerra del Vietnam, pertenecientes la mayoría a los Estados Unidos y que los vietnamitas capturaron.

Diferentes bombas y misiles

En un lado está la torre de la Bandera, considerada como símbolo de Hanói. Se puede subir arriba y desde el mirador se tiene una vista general de todo el material expuesto.
La visita es interesante, pero no imprescindible. El precio es de 40.000 Dongs (1'5€ aprox.).

Torre de la Bandera

Sin duda Hanói es una ciudad llena de historia de todas as épocas que vale la pena conocer.